Hoy puedo decir que es mi primer día efectivo de mis vacaciones de invierno. Quince días para descansar, para desconectar, para alejarme un poquito de la rutina diaría y prestar mi atención a cosas que me hacen disfrutar, que me gustan, que me alegran.
Vacaciones para relajarse, para no querer saber nada de todo eso que durante meses te acarrea problemas y más problemas, agotamiento, estrés, aburrimiento, tedio...
Quince días que se pueden planificar de muy diferentes maneras o que simplemente se pueden dejar para la improvisación, para lo que surja, para lo que salga sin pensar más allá del ahora o como mucho del mañana.
Quince días que estoy segura que van a pasar volando pero de los que sacaré muchos recuerdos para ir tirando de ellos cuando me toque regresar.
Vacaciones al fin y al cabo, ¿ a quié no le gusta?.
27-ABRIL-2009
viernes, 23 de octubre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario