¿Cansada? Ven, siéntate cerca de la candela y relájate. No pienses en nada, absolutamente en nada. Sólo cierra los ojos y escucha la madera arder, sólo eso.
Déjate ir al rinconcito del silencio y de las buenas sensaciones, déjame que te prepare una cena de las que nos gusta a nosotras, déjame llenarte de besos y caricias. Déjame darte un masaje que te haga soltar los músculos y te prepare para la desconexión total.
Me siento cerquita de tí, casi en tu mismo sillón para sentirte más cerca aún, para pegarme a tu cuerpo y fundirme contigo. Me gusta cuando noto que te vas relajando, me gusta cuando vas entrando en el mundo de los sueños reparadores de días interminables.
Te acaricio la cara con delicadeza, te doy un beso en la frente, otro en la mejilla, otro en los labios y sonrío al sentirte así.
Descansa cariño, lo mereces.
Te quiero mucho amor.
jueves, 22 de octubre de 2009
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