En días como el de hoy que se empañan con malas noticias que quiebran el alma, me doy cuenta que soy mucho más frágil de lo que creo. Me invaden pensamientos negativos y miedos que me hacen ver que toda esa fortaleza que creo tener, que toda esa capacidad de lucha ante las adversidades que creo poseer, se desmorona como si fuera un castillo de papel ante el primer golpe de aire.
Esos pensamientos y esos miedos, hacen que me vea chiquita y pequeña, esperando la ayuda de alguien para poder levantarme. Y siento que no estoy preparada para muchas cosas que son inevitables en la vida, aquellas que no están en mis manos el poder controlarlas.., y eso es lo peor, saber que no se puede hacer absolutamente nada para evitar que les ocurra algo malo a las personas que quiero, saber que es algo inevitable y que es el ciclo de la vida porque el que todos tenemos que pasar ineludiblemente.
Me aterra la idea de tener que enfrentarme al sufrimiento físico y al final de las personas a las que quiero, me aterra pensar que no tengo fuerza para hacer frente a eso, para estar ahí, para resistir, para mantenerme en pie y no caer.
Supongo que pensar demasiado es malo, y eso mismo es lo que he estado haciendo toda la tarde. Me aferro a las palabras y frases que he escuchado algunas veces, esas que me dicen que soy fuerte y luchadora. Me agarro a ellas para darme fuerza en un día como el de hoy donde mis miedos vencen.
jueves, 22 de octubre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario