Todo es diferente cuando comienzo a despertarme y lo primero que escucho es tu respiración calmada. Cuando abro mis ojos y te encuentro ahí a mi lado, dormida o despierta, pero a mi lado. Todo es diferente cuando pasamos un rato en la cama para nosotras, sólo para nosotras, para hablar, para mimarnos, para querernos, para reirnos, para abrazarnos y estar en silencio, un silencio que nunca es incomodo.
Todo es diferente cuando se organiza el día y sé que tu estarás en él, y que así volverá a ser al día siguiente, y al otro, y al otro... Todo es diferente cuando compartimos la ducha y sé que no es la última, cuando comemos juntas y sé que mañana se volverá a repetir, cuando jugamos con el tiempo sabiendo que nos queda mucho por delante.
Todo es diferente cuando mi cabeza no piensa en otra cosa que no sea el momento de estar contigo y que ese momento perdurará en el tiempo durante semanas, porque me calmo, porque mi cabeza descansa, porque no miro el reloj y cuento las horas que me quedan a tu lado, porque me siento tranquila y sosegada al estar a tu lado y porque me siento más pareja, más cerca de tí, más nosotras.
Todo es diferente en mi día a día cuando ya no te tengo cuando me despierto, cuando la comida ya no la comparto contigo, cuando llega la noche y no estás ahí para tumbarnos y querernos, para hablar, para reirnos, para mimarnos, para abrazarnos. Todo es muy diferente cuando ya no podemos compartir tiempo ni viajes juntas, cuando suenan esas canciones de la radio, que tan machacadas hemos tenido en los tantos kilometros que nos hemos hecho, y no estás ahi para meternos con ellas, para cantarlas, para parodiarlas.
Todo es diferente sin tí, falta color, sabor, energía, todo eso que estando contigo rebosa en cada cosa que hacemos.
lunes, 26 de octubre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario