lunes, 26 de octubre de 2009

SEPTIEMBRE

Septiembre que llega cuando nunca ha sido bien recibido, impasible a la desgana con la que es recibido regresa una y otra vez, cada año, para anunciar el final del verano y el comienzo de un otoño que dejará de ser otoño para convertirse en invierno. Septiembre, mes de finales y de comienzos, de regresos de esas huídas necesarias. Septiembre ahora más que nunca se ha convertido en mes marcado, señalado para siempre y con más razón que nunca como el mes más "temido" del año.

Caprichoso el destino, sin duda alguna. Jugando con fechas, con sentimientos, con momentos que se cuelan en las situaciones más tristes para hacernos ver que si ya creemos que es imposible olvidar los momentos más duros, ahora lo tendremos totalmente claro. Un destino que puede y maneja las situaciones a su antojo sin que podamos hacer algo para evitarlo. Está ahí, marcando el canlendario y dándonos solamente la posibilidad de ser testigos de sus andanzas.

Podría haber sido en otro momento, en otras fechas, en otra situación, de otra manera... Podría haber sido, podría... Pero los condicionales desaparecen y tenemos ante nosotros la realidad. Una realidad dura, cruel y dolorosa que hay que afrontar con fuerza aunque de eso, no se tenga o se tenga poca. Sonreir cuando no apetece, hablar cuando es difícil hablar de otra cosa que no sea esa, apoyar cuando tambien se necesita que te apoyen, llorar como vía de desahogo...

Septiembre mes que nunca he recibido bien, mes que nunca olvidaré.

No hay comentarios:

Publicar un comentario