Miradas que se fijan pero no retienen aquello que se está mirando.
Miradas de curiosidad ante algo que despierta nuestra atención sin quererlo.
Miradas de ternura que nos hacen sonreir tímidamente.
Miradas de admiración que nos hace sentirno orgullosas de aquello que estamos observando.
Miradas frías ante algo que no provoca ni nos despierta ningún sentimiento.
Miradas cálidas, de amor, de pasión, de deseo, de orgullo, de provocación, de alegría, de sorpresa. Esas miradas entre tú y yo, entre nosotras que son un conjunto de otras muchas miradas y que sabemos aprovechar a cada instante, incluso con la capacidad de hablarnos sin decir una sola palabra.
Miradas tuyas hacia mí, miradas mías hacia tí. Mi mirada que te persigue a cada momento sin perderte de vista ni tan siquiera un segundo. Mi mirada que brilla cuando te observo, mi mirada que es feliz como yo cuando estás en frente. Así es feliz.
viernes, 23 de octubre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario