miércoles, 21 de octubre de 2009
CONTROL
Que difícil es controlar lo que se siente y mantener el tipo cuando estoy esperándote en el andén de la estación, hablando contigo por teléfono, escuchándote mientras me describes lo que ves. Ser consciente de que estás viendo algo que está a pocos metros de mí. Despedirnos por el móvil cuando el tren entra despacio en la estación, buscar tu vagón y colocarme en frente para verte bajar, para verte sonreir y que me beses y me abraces sin pensar en nada más. Qué difíciles son esos momentos de espera, que disfrutados son los siguientes. Te noto guapísima y voy andando agarrada de tu mano, casi flotando, sin apoyar los pies en el suelo.
Sé que comienza el sueño en ese instante, que tú me atrapas en él, que no puedo dejar de mirarte y que cuando nos miramos fijamente, mis nervios se disparan sin control. Quiero abrazarte y dejarme llevar por las emociones que me atenazan. Esas mismas que han creado un nudo en mi garganta que se me hace difícil controlar cuando te miro directamente a los ojos. Me muevo, miro a la gente, trato de llevar una conversación divertida que nos haga reir y así relajar un poco todos los sentimientos alborotados que llevo dentro. Esta vez lo consigo pero la siguiente no podré, demostrado.
23-Junio-2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario