miércoles, 21 de octubre de 2009
PROTEGIDA
Abrazos de protección. Quedarme dormida con tu brazo rodeándome, tu respiración cerca de mí, tus últimas palabras susurradas con esfuerzo antes de caer rendida en el sueño, tu olor presente como a mi me gusta y, sobre todo, la sensación de que no pasa nada, de que todo esta bien, de que no hay mejor momento que ese, de que mañana abriré los ojos y estarás ahí para darme los buenos días, para volver a abrazarme, para volver a sentirme protegida.
Noches en las que el sueño se ve interrumpido con frecuencia, para no consumir horas de estar a tu lado de una forma inconsciente y de un golpe. Aprovechar cada despertar en la madrugada para acariciarte, para ser consciente de que estoy contigo, para cogernos de la mano, para abrazarnos y continuar con ese sueño caprichoso que nos vuelve a atrapar.
Y tu lo sabes, sabes que necesito eso. Me lo das sin pedirtelo y eso me reconforta. Ahora buscare eso mismo en mi cama y aunque no lo encuentre fisicamente, lo sentiré porque sé que estás ahí para darlo, porque sé que no me dejas ni una noche, porque sé que vigilas mi sueño aun en la distancia y porque sé que cuidas de mí.
Te quiero.
08-Mayo-2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario