Te espero en esta ciudad que tambien es tuya, en este ambiente de Madrid que nos hace ser nosotras mismas, que nos deja mostrarnos tal cual somos, sin tapujos, sin miramientos, sin pudor. Te espero aparentando tranquilidad por fuera pero nerviosa por dentro, notando como esos mismo nervios ya no los puedo controlar según van pasando los días y también se llegan a notar por fuera.
Te espero con un montón de planes por hacer para estos días y sabiendo que, seguramente, esos mismos planes los dejaremos a un lado para hacer aquello que nos apetezca en cada momento sin planear nada. Te espero pensándote, recordándote, imaginándote, y trayendo hacia mi ese momento en el que me llames y me digas que estas entrando a Fuenlabrada y que me esperas donde siempre.
Te espero con la ansiedad y las ganas que los niños esperan el día de su cumpleaños, o el día de reyes, o el día de su primera excursión jeje. Te espero con un montón de besos y de abrazos deseosos de que aparezcas para irse contigo, para quedarse a tu lado. Te espero y me desespero porque aún faltan unos días que se me presentan eternos.
Espero que avance más deprisa ese reloj caprichoso. Mientras tanto aquí estoy, aquí me tienes pendiente de tí y de tus cosas y deseando verte aparecer.
Te quiero mucho.
20-Octubre-2008
jueves, 22 de octubre de 2009
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