miércoles, 21 de octubre de 2009

REGRESO




Me doy cuenta de que pasa tu voz, pasan tus caricias, pasan tus risas, tus besos, pasan, rapidamente, esos días que me vuelven a llevar lejos de ti. Minutos y horas que pasan volando cerca de ti y que parecen una eternidad cuando estás lejos.
Ahora me quedan los recuerdos. Muchos recuerdos de días que, por inesperados, yo creo que han sido más disfrutados. Días que llegan por sorpresa, casi sin avisar, y que traen un fabuloso regalo para que no sean desaprovechados. Días que sirven para cargar baterias, para llenar de ilusiones por dentro, y para afirmar, por millonésima vez, que no hay nadie mejor que tú, que no hay nada mejor que no sea estar contigo.

Y ahora regreso con nostalgia, y regreso con ganas de más, y regreso con la idea de coger el otro tren que va en sentido contrario, y regreso con pellizquitos al corazón de un deseo que no se cansa de pedir más y más. Y regreso con la alegría y la sonrisa puesta en mi cara por todo lo que me has dado. Y regreso con millones de pensamientos positivos que son los que se encargan de coger mi ánimo y ponerlo en pie cuando ya se disponía a sentarse. Y regreso con la grata sensación de haber vivido algo diferente. Y regeso con la fuerza de alguien que ha podido demostrar lo que siente y que le han demostrado lo que sienten hacia ella. Y regreso con buen humor, con energía para llegar al siguiente encuentro, y con un sólo pensamiento en la cabeza. Con un TE QUIERO grandísimo, de letras grandes, luminosas, radiantes, para que las veas siempre, para que yo las vea siempre, para que siempre estén presentes.

Y al final regreso con la maravillosa sensación de haber sido muy feliz estos días a tu lado, y lo mejor, con la disfrutada certeza de ser feliz contigo.

Te quiero mucho y te mando desde aquí un beso de los nuestros.

Siempre buscando la vuelta que me vuelve a llevar a ti.

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