miércoles, 21 de octubre de 2009
CERQUITA Y EN SILENCIO
Cerquita y en silencio te observo. Duermes con gesto serio de quien está concetrada en hacer algo que requiere toda su atención. Habitación en penumbra y corazón acelerado que me pide algo más que mirarte... pero ahora mismo para mis ojos eso es bastante. Dudo, me acerco, siento tu respiración y te noto tan tranquila que vuelvo a separarme. Muero por besarte y despertarte pero también por permanecer velando tu sueño. Te mueves pero no despiertas. Sonrío y tapo tu cuerpo que ha quedado al descubierto. Rozo tu piel, suave, muy suave y mi deseo crece con tu tacto. Coloco con delicadeza el pelo que tapa tus ojos, unos ojos que aún cerrados son bonitos. Deslizo mi mano por tu cara, dibujándola, me gusta hacerlo, lo sabes. Vuelvo a sonreir, disfruto del momento y te beso tiernamente en la mejilla. Apoyo mi cabeza en la almohada y me acerco más a ti. Me gusta tu olor. Repiro profundamente con la ilusión de capturarlo para siempre y así recordarlo cuando te extrañe. Vuelves a moverte y me buscas, estoy muy cerca y me encuentras. Nos abrazamos y vuelvo a sonreir. Me acurrucas como sabes que me gusta, me aprietas contra ti como deseo y así, tranquilas, buscando calor, con el sueño atrapándonos, volvemos a quedarnos dormidas cerquita y en silencio.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario