Sueños inquietantes, que aparecen y se cuelan en nuestro momento de descanso y nos invaden. Que nos hacen pensar cuando despertamos de ellos, cuando nos desprendemos de sus redes y volvemos a la consciencia, pero que aún así, siguen estando, siguen haciendo su trabajo, siguen revoloteando como si en verdad no fueran sueños y si realidades que han pasado o van a pasar.
Sueños pegajosos, difíciles de borrar y a los que se les da más importancia de la que seguro tienen. Que casi siempre se recuerdan cuando despiertas, que tienen tenazas fuertes para sujetarse y no desprenderse de nosotros. Sueños que no quieres continuar pero que por alguna extraña explicación, vuelven a aparecer cada vez que volvemos a cerrar los ojos.
Sueños que se convierten en pesadillas. Eso son.
viernes, 23 de octubre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario