jueves, 22 de octubre de 2009

NADA VALE NADA

Un amanecer con un sol espléndido de comienzos de otoño no vale nada sino estás a mi lado para compartilo.

Esas tardes de domingo de frio invierno al frente de una chimenea, una noche de sábado de diversión y desconexión o una comida en un restaurante simbólico, también un paseo a orillas del mar con el agua mojando los pies, una botella de un buen vino, un soplo de aire fresco, una ilusión, un sonrisa..., nada vale nada si no es contigo.

Todo pierde valor sin ti, ese mismo que se multiplica por mil cuando apareces, cuando cambias el ritmo de mi día con un mensaje, con una conversación, con unas risas, con una caricia, con un beso.

Nada vale nada sin ti.

20-Septiembre-2008

No hay comentarios:

Publicar un comentario