No puedo llegar a acostumbrarme a despertar sola en mi cama aún cuando es algo que se repite con más frecuencia de la que nos gustaría. No puedo llegar a acostumbrarme a dormir sin mirarte. Y es que, es muy fácil acostumbrarse a compartir la vida contigo e imposible acostumbrarse a estar lejos de ti.
Y como sabes como soy jeje, te pido que me sigas acompañando al silencio de hablar sin palabras, al abrazarnos sin contacto, al saber que estamos una al lado de la otra, tu mi protección, yo la tuya.
Ni puedo ni quiero llegar a acostumbrarme a todas esas cosas que ahora echo de menos y que quiero seguir echando de menos hasta que estemos juntas. Quiero que me acompañes a estar sola en esta distancia caprichosa que nos mantiene alejadas, que me acompañes para protegerme de mis miedos y que me encuentres y estés conmigo cuando esté perdida. Quiero que sigas siendo mi compañía, que me sigas mimando cuando sabes que lo necesito, que me sigas haciendo fuerte para enfrentarme a mi misma y que sigas haciendo fuerte este amor sano, que encendiste sin darme cuenta de que lo estabas haciendo.
Te quiero en mi vida, en mi día a día, para siempre. Te quiero dándome calor y quitándome el frío, te quiero para sonreir y para vivir. Te quiero pa mi y yo me quiero pa ti.
miércoles, 21 de octubre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario