Háblame, no pares de hacerlo, de mirarme, de sonreirme, de atarme. Yo te escucharé con atención y me quedaré hipnotizada con cada una de tus palabras. Pensaré en lo mucho que te quiero, en lo guapa que eres, en que eres única, en que soy tuya, completamente tuya y para tí, sólo para ti. Me gusta esa sensación y me gusta sentirla sólo y exclusivamente contigo. ¿Con quien mejor?
Me absorves por completo con cada gesto que tienes hacia mí. Me entrego por completo a tí porque no quiero mitades contigo, porque contigo busco la plenitud en todo lo que compartimos. Plenitud y entrega total, eso es lo que busco, es lo que persigo, es lo que me hace feliz, es lo que consigo y seguiré consiguiendo.
Tardes mágicas y noches mágicas para las dos, de tiempo gastado en conversaciones y en besos, en abrazos y sonrisas, en recuerdos y en ilusiones que vamos cumpliendo según vamos tachando días en el calendario. Tardes y noches mágicas que van dejando un rastro de buenísimas sensaciones a su paso, que marcan los pasos que vamos dando y que nunca retroceden, por nada, siempre hacia delante, siempre buscando más, siempre queriendo más. Más de tí, más de nosotras.
Sigue hablándome, sigue hipnotizándome.
viernes, 23 de octubre de 2009
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