Puedo imaginarte en la cama, recién acostada, intentando entrar en calor.
Puedo imaginarte y verte con los ojos cerrados, seria, boca arriba, tranquila, esperando plácidamente a que te venza el sueño.
Puedo imaginarte haciendo esfuerzos para no caer rendida porque quieres continuar hablando.
Puedo imaginarte vencida por el sueño atrapada en él, con la respiración más profunda, más lenta.
Puedo imaginarte totalmente dormida, mientras yo continuo hablando, sabiendo que ya te cuesta escucharme y que no vas a responderme.
Me encanta imaginarte durmiendo, escuchar tu respiración y colgar sabiendo que estás tranquila, descansando, recuperando fuerzas.
Puedo imaginarte y te imagino cada noche. Me gusta, disfruto haciéndolo, exprimo este momento cada noche.
Te quiero mucho.
12-Ener-2009
jueves, 22 de octubre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario