Tu mirada, esa que desprende calor en tardes de invierno y me enciende por dentro y por fuera. Esa mirada que me intimida y me acelera, que me pone nerviosa y me hace adicta a ti. Una mirada de unos ojos donde me gusta perderme sin querer encontrarme nunca. Deambular por ellos como buscando una salida en un laberinto que no la tiene. Entrar en ellos para no salir, para seguir conociéndote cada día un poquito más.
Tu mirada, esa mirada limpia y sincera que describe a una buena persona. Intensa hasta el más allá, tierna como no he visto nunca. Mirada curiosa de quien descubre momentos nuevos que no quiere olvidar jamás, mirada ilusionada e ilusionante de quien halla un mundo desconocido e interesante.
Tu mirada, esa mirada que me atrapa, que me sujeta, que me desnuda y me deja transparente para ti, solo para ti.
Una mirada maravillosa de una persona única.
Te quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario