Me resulta difícil aclarar mis sentimientos en estos momentos y aún más escribirlos o ser capaz de plasmarlos de cualquier manera. Me encuentro en una noche rara, sin sabor, vacía y oscura. Y pienso que es una noche normal y corriente como otras tantas noches que he tenido, como casi todas las noches de mi vida. El momento en el que se corta el contacto contigo y queda ese vacío que casi se puede tocar, una noche más de todas las que estoy pasando lejos de tí pero que sin embargo hoy se vuelve aún más vacía, aún más triste...
¿Y porqué? Pues porque cuando se tiene todo y de repente te quedas sin nada cuesta adaptarse a ese nada, porque cuando se echan tantísimas cosas de menos que hasta hace pocas horas he tenido cuesta trabajo comprender y entender que las cosas son así y que algún día, todo cambiará. Porque la adaptación cada vez cuesta más y se presenta más difícil aún, cuando han sido días teniéndo todo lo que quiero, 24 horas al día disfrutando, viviendo y saboreando algo que me llena por completo.
Noche rara después de un día que no acompaña en ningún sentido.Ni tan siquiera el Sol se ha abierto camino en este día tan nublado para hacerme el regreso más llevadero.
Es complicado estar sin tí, volver a una zona donde tú no estás y comenzar a echar de menos cada rincón por donde tu te mueves.De nuevo volver a poner en marcha la imaginación acompañada del recuerdo para poder verte en mi cabeza y hacerte más cercana. Así que ahora toca irse a la cama, tumbarse, cerrar los ojos e imaginarte durmiendo plácidamente en esa cama que anoche fué para dos.
Me dormiré con tu imagen en mi cabeza, con tu sabor en mis labios, con tu tacto en mis manos y con tu olor entrando en mí. Me dormiré pensando en tí y esperando que descanses al máximo y que sueñes conmigo jeje.
Te echo mucho de menos, tanto que a veces ahoga.
martes, 11 de mayo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario